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Historia

Historia de la Defensa Civil de Chile

A principios del año 1941, el Estado Mayor del Ejército, preocupado por satisfacer las necesidades de la defensa del país, dispuso que el Capitán Raúl Aldunate Phillips -oficial que recientemente había abandonado las filas de esa Institución y que se encontraba en comisión ad-honorem en Estados Unidos de Norteamérica- estudiara en la realidad de ese país a la Defensa Civil y la protección de las poblaciones.

El mandato fue cumplido y a su regreso, en marzo del mismo año, dictó su primera charla sobre la organización de los “Servicios de la Defensa Civil y Empadronamiento General” de la población estadounidense.

El 11 de julio de 1941 el Ministro del Interior Raúl Morales Beltrami, llamó cablegráficamente a su despacho al Capitán Aldunate, que entonces se hallaba en el extremo sur de Argentina, para comunicarle que había sido designado Secretario General de la Comisión que debía estudiar la organización de la Defensa Civil en Chile.

El 15 de mayo de 1942, el Capitán Aldunate informó al Estado Mayor Conjunto sobre el resultado de sus estudios, complementado con otras investigaciones sobre organizaciones civiles de aprovechamiento militar y cívico en otros países.

La primera reunión se efectuó el 30 de julio de 1942 y fue presidida, en representación del Ministro del Interior, por Raúl Retting, Director General de Informaciones, y en carácter de Vicepresidente se designó al General Carlos Fuentes, quien dirigió el trabajo de la comisión.

El Secretario General de la Comisión dispuso de suficiente material y elementos para poner en movimiento a las distintas Instituciones, y solicitó de diferentes personalidades el aporte de sus ideas para la organización de la Defensa Civil en Chile, estableciéndose desde un principio la necesidad de pedir cooperación de asesores de las Fuerza Armadas, lo que se materializó por el Ejército -mediante orden del Comandante en Jefe Nº 1092 del 31 de Agosto de 1942- en la designación de seis Asesores Técnicos. Por su parte la Dirección General de la Armada dispuso dos delegados, la Fuerza Aérea de Chile otros dos, mientras que la Dirección General de Carabineros designó como delegado y Asesor al Director de la Escuela de esa Institución.

Las diversas comisiones trabajaron con entusiasmo y dedicación, participando y aportando conforme a sus diversas especialidades. Esos antecedentes sirvieron de base para los estudios presentados por el Capitán Aldunate, quien hizo entrega al Ministro del Interior del informe de la Comisión, firmado por todos sus miembros y por todos los Asesores Técnicos, con fecha 20 de Septiembre de 1942.

Tratándose de una institución que recién comenzaba su accionar con ideas y modalidades nuevas, así como la cantidad y variedad de las múltiples materias que la Defensa Civil comprende, fue difícil dar estructura y coordinar servicios y entidades que jamás habían tenido contacto entre ellas, examinar problemas totalmente nuevos, sobre todo, ante el hecho de no contar con precedentes ni experiencia de ninguna especie en Chile para su organización.

Al iniciar sus labores, al igual que en Inglaterra, la Defensa Civil chilena tropezó con la incomprensión de muchos que pensaban que sólo los problemas del momento tenían importancia, y consideraban como un situación futura la existencia de esta Institución, por cuanto sostenían que ella podía crear un ambiente propicio para la guerra, manteniendo una postura contraria a su funcionamiento.

Sin embargo hubo personas que, pese a las dificultades, impulsaron con gran entusiasmo y dedicación, tanto los estudios como la organización definitiva de un servicio de tan vital importancia para todos los ciudadanos. Entre ellos cabe destacar al Ministro del Interior Raúl Morales Beltrami, quien desde un principio estimó necesario que se investigara al respecto, y se pensara en superar algunas dificultades que se presentaban, apoyando a aquellos ciudadanos a los cuales les apasionó este trabajo, para que se mantuvieran cerca del Gobierno y listos para dar forma a la Defensa Civil de Chile.

Otro personaje de la época que manifestó abiertamente su apoyo a esta organización fue el entonces Ministro de Defensa Nacional, Alfredo Duhalde Vásquez, quien con su constante cooperación insto a otros personajes a apoyar este proyecto, como fueron el Comandante en Jefe del Ejército, General Jorge Escudero Otárola; el Director General de la Armada, Vicealmirante Julio Allard Pinto; el Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea, General del Aire Armando Castro López, y el Director General de Carabineros, General Pedro Silva Calderón, quienes ayudaron eficazmente en sus primeros pasos a la Defensa Civil de Chile designando asesores técnicos, a fin de que colaboraran con la Comisión de estudio designada por el Supremo Gobierno.

Después de tres meses en que los estudios y la planificación quedaron terminados, el 30 de noviembre de 1942, después de analizar personalmente en un acucioso estudio lo que era y podía llegar a ser la Defensa Civil, el Primer Mandatario se convirtió en el más entusiasta propulsor de dicha idea, por lo que el Ministro del Interior dispuso la dictación del Decreto Supremo Nº 6663 de diciembre de 1942, firmado por S.E. el Presidente de la República, Juan Antonio Ríos Morales y por el propio Ministro del Interior, que dio vida tangible y convirtió en realidad a la Defensa Civil de Chile.

Además por Decreto Supremo Nº 6665, del 2 de diciembre de 1942, modificado por el D/S Nº 954 del 11 de febrero de 1943, se designó como primer Director de la Institución a Raúl Aldunate Phillips.

Posteriormente el 15 de mayo de 1943, a un año exacto de efectuada la primera reunión en el Estado Mayor del Ejército, con la concurrencia del Jefe del Estado, ministros y las más altas autoridades del país, se iniciaron oficialmente las actividades de la Defensa Civil de Chile en una sesión solemne en el Teatro Municipal de Santiago, donde fue el principal orador el recién nombrado Director de la Defensa Civil de la época, quien después de agradecer a todos y a cada uno de los que colaboraron en forma tesonera y entusiasta en la organización de la Institución, y en especial al Ministro Morales.

El Director Aldunate efectuó, en esa oportunidad, una completa exposición de lo que era la nueva organización, destacando lo establecido en el Artículo 2do. del Decreto Supremo Nº 6.663 del 2 de diciembre de 1942, que estableció que “La defensa Civil de Chile es una Institución cívica que tiene por misión: prevenir, evitar, reducir y reparar los efectos de cualquier catástrofe que afecte a la población civil, ya sea que prevenga de fenómenos sísmicos, incendios, inundaciones, epidemias u otros siniestros o calamidades públicas, así como consecuencias de un conflicto bélico (raid aéreos, actos de sabotaje, pánicos, etc.)”. También se refirió a la actividad que se debía realizar en tiempos normales, o en caso de una emergencia bélica y en general como desarrollaría su accionar en el ámbito de su competencia.

Finalmente el primer Director de la Defensa Civil se refirió al Decreto Supremo Nº 1700 del 30 de marzo de 1943, que reglamentó la organización de Comités Locales de la Defensa Civil a lo largo de todo el país, destacando que ya en Santiago se contaba con un grupo de voluntarios instruidos en diferentes especialidades.

No obstante estas fechas, la Ley de la República que da vida a la Defensa Civil fue publicada recién el 16 de febrero de 1945, aunque sus labores habían comenzado algunos años antes.

Se determina honrar la fecha de creación de la comisión investigadora de la Defensa Civil de Chile, y el año dispuesto por Ley, como aniversario de la Institución el 29 de julio de 1945.